Problemática agrícola

La disminución en la capacidad de los terrenos agrícolas para producir cultivos en calidad y cantidad, es causada por tres factores principales: (1) la sobre-explotación del recurso suelo destruyendo la materia orgánica, sin restituir los nutrientes consumidos por las cosechas; (2) clima y precipitación pluvial erráticos e impredecibles, que causan problemas tanto en inundación como en sequía; (3) zonas de cultivo en áreas con pendientes pronunciadas que ocasionan problemas de erosión, los cuales se ven agravados por la carencia de prácticas vegetativas y mecánicas adecuadas para la conservación del suelo.

La degradación y el agotamiento que causan estos factores, puede ser de naturaleza tanto física, química y biológica. Las causas físicas más frecuentes son la erosión por agua y viento, al desaparecer los horizontes superficiales más fértiles del suelo. Así mismo es un problema grave la compactación y la formación de costras duras que dificultan el desarrollo de raíces, la infiltración del agua y la aireación del suelo.

Los productos químicos impactan en los siguientes procesos: (1) el deterioro del suelo por agotamiento o por contaminación. Es decir, la aplicación excesiva o inadecuada de elementos nutrientes, de plaguicidas o de metales pesados; (2) salinización y/o sodificación por falta de nivelación de terrenos irrigados, o por exceso de irrigación y mala calidad del agua; (3) el abatimiento progresivo de la materia orgánica del suelo, en zonas donde persisten las prácticas de quema.

Todo esto sin olvidar, la insuficiente capacitación técnica de muchos productores agrícolas y la carencia de créditos económicos o apoyos fiscales al campo.